hit
counter
COLUMNAS: En Resumidas Cuentas
Arturo Corona
Arturo Corona
Curioso por naturaleza, incrédulo por experiencia
octubre 21, 2019

Control de daños

Tras lo sucedido en Culiacán, viene el control de daños. Fue evidente la fuerza, el armamento y la organización del Cártel de Sinaloa que superó en estrategia al Estado Mexicano.

La gran polarización que existe, fomentada a diario desde las conferencias mañaneras, no dejó ningún término medio, o el presidente flaqueó al momento de enfrentar la emergencia o tomó la decisión adecuada al evitar un baño de sangre.

Como dijo Marcelo Ebrard, estaríamos hoy velando al menos a 200 personas. Ojalá y fuera tan fácil como condenar o aplaudir. Lo que sí es evidente es que el operativo para detener a Ovidio Guzmán fue desastroso, mal planeado, sin información de inteligencia, con errores de coordinación y apoyado por los sistemas de inteligencia de los Estados Unidos.

El desmantelamiento de la Policía Federal, la transformación de CISEN, la orden al Ejército de no disparar primero, el retirar a la Marina de la lucha contra el crimen organizado, se combinaron en Culiacán y el resultado saltó a la vista.

Sí se evitó un baño de sangre, pero nunca se debió haber llegado al extremo que el Cártel de Sinaloa forzará la liberación del hijo del Chapo y de 50 presos. La narrativa del presidente de afirmar que se evitó una balacera que hubiera tenido a muchos muertos le funcionó bien, pero los números no lo respaldan.

Según el Gabinete de Comunicación Estratégica, el 54 por ciento de los encuestados no apoya la liberación de Ovidio Guzmán contra el 34 por ciento que sí lo está. El 68.3 por ciento opina que lo sucedido fue una humillación para la fuerza del orden, contra el 37,7 por ciento que no lo cree.

Sea cual sea su opinión, lo vivido en Culiacán marcará un antes y un después en la lucha contra el crimen organizado.

Twitter: Arturo Corona/@arcoma53 

resumidascuentas@hotmail.com