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COLUMNAS: Soliloquio
Samuel Mancilla
Samuel Mancilla
Amante del conocimiento y buscador de la verdad
Febrero 13, 2017

De las marchas a los hechos

Este fin de semana tuvieron lugar varias marchas o manifestaciones en nuestro país en contra de las decisiones principalmente de carácter migratorio y comercial del nuevo gobierno norteamericano.

Algo bueno de estas expresiones es que están generando un sentido de unidad que hace mucho no prevalecía entre la sociedad tan lastimada por la violencia e inseguridad generada por los grupos del crimen organizado, los desfalcos provocados por funcionarios o exfuncionarios de todos los niveles de gobierno, el impacto en la economía familiar producto del incremento de los precios de la gasolina y el gas LP y demás problemas internos de nuestro país que las decisiones que se están y seguirán tomándose en la oficina oval de Washington, están distrayendo de nuestra atención y que el gobierno de nuestro país agradece que estén quedando de lado y en unos días más incluso pasen al olvido, pero no serán resueltos.

No le resto mérito al objetivo de las movilizaciones anti-Trump de defender nuestra soberanía nacional pisoteada por Estados Unidos de manera velada o explícita desde hace años; pero ¿Cómo puede una marcha hacer que el nuevo “responsable” de la Casa Blanca desista de erigir un muro en la frontera o que las empresas mantengan sus inversiones en nuestro país?

Si está visto que ni siquiera las mismas protestas dentro de su territorio le importan, ¿qué esperanza de que una o cien más allá de sus fronteras cambien las cosas?

La mejor lección y que nadie ha entendido, nos la está dando el sistema judicial de los estados unidos, que mediante un juez, vetó el decreto presidencial de Trump para impedir que lleguen refugiados a Estados Unidos, y que las distintas instancias a las que se ha apelado lo han mantenido, obstaculizando así de manera real y efectiva una medida que más que otra cosa, no es sino un mero capricho basado en la xenofobia del magnate.

Así es como se debe jugar este juego, mediante medidas y acciones tangibles que más que golpear el ego del republicano, le demuestren que no puede hacer y no hará todo lo que él quiera sólo porque lo considera necesario o apropiado.

México si tiene que recurrir a organismos internacionales que frenen las medidas y acciones norteamericanas que nos afecten al tiempo de buscar y establecer nuevas y más amplias relaciones comerciales con empresas de todos los demás países del mundo para dejar de depender económicamente de las exportaciones hacia Estados Unidos, pero al mismo tiempo, los mexicanos tenemos que seguir exigiendo al gobierno, que se frene la violencia en distintos estados (Guerrero lleva desde finales del año pasado, viviendo un clima de inseguridad alarmante) pero las autoridades no hacen nada, que los salarios se incrementen y los horarios de los trabajadores se reduzcan para mejorar la calidad de vida de las familias en lo material y en cantidad de tiempo de convivencia de sus integrantes para restaurar el tejido social, que los precios de los combustibles que todos utilizamos a diario bajen mediante la inversión en infraestructura para el procesamiento de los recursos petroleros;  haciendo que los políticos de todos los niveles sean más productivos y ganen menos para destinar los recursos que se economicen en mejoras al sistema de salud y educación del país, impulsando la investigación científica que implemente innovaciones en todas las áreas posibles y haciendo que aquellos que se han enriquecido ilícitamente devuelvan lo que se robaron.

Si le demostramos con hechos más que con marchas a Trump que no dependemos de lo que él haga y que somos autosuficientes posiblemente sea él quien desista de querer construir una barda por demás ociosa y restablecer relaciones comerciales con nosotros.

 

Twitter: @InforMancilla

 

Foto Red Vial RC