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COLUMNAS: Vaivén Político
Miguel Luna
Miguel Luna
Reportero y cronista radiofónico
febrero 19, 2019

El antihéroe

Hace unos días fuimos testigos de una de las noticias más impactantes e importantes de los últimos años en el ámbito judicial, no sólo a nivel nacional sino internacional; la decisión del jurado de Nueva York de declarar culpable a uno de los narcotraficantes más relevantes de todos los tiempos, Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Al capo mexicano podemos ubicarlo en el ranking de los delincuentes más perseguidos por la justicia norteamericana, junto a otras leyendas del crimen organizado, como Al Capone y Pablo Escobar Gaviria; y no es exageración, el líder del Cártel de Sinaloa pasará a la historia mundial como uno de los delincuentes más astutos, inteligentes e incluso, aunque parezca aberrante, más admirados.

Se trata de un antihéroe mexicano. Y es que Joaquín Guzmán Loera logró construir, durante su carrera delictiva, un verdadero emporio de las drogas con trascendencia mundial y amasó una fortuna hasta hoy incalculable, que incluso lo ubicó en la lista Forbes de los hombres más ricos del mundo. Algunas estimaciones señalan que la riqueza de “El Chapo” asciende a 14 mil millones de dólares.

Guzmán Loera tejió a lo largo de los años una red de complicidades con funcionarios federales, estatales y municipales, con policías de todas las corporaciones y con agentes norteamericanos, tanto de la CIA como del FBI, que le permitió operar con amplia libertad en México y Estados Unidos, principalmente.

En el historial del capo de capos resaltan, dos escapes de película. El primero tuvo lugar en el penal de alta seguridad de Puente Grande, en Jalisco, en el 2001. Esa ocasión el narcotraficante salió por la puerta principal, escondido en la ropa de la lavandería, por más inverosímil que parezca. Pero, el narco mexicano nos tendría reservada otra sorpresa, ya que años más tarde, en 2016, se fugó del penal del Altiplano y lo hizo a través de un túnel.

Finalmente, y después de andar a salto de mata fue detenido y extraditado a Estados Unidos, donde el pasado 12 de febrero, en lo que la prensa norteamericana llamó el juicio del siglo, fue declarado culpable.

Será hasta el próximo 25 de junio cuando el juez dicte la sentencia, aunque se anticipa que tan solo por uno de los 10 delitos de los que es acusado será condenado a cadena perpetua. Guzmán Loera será trasladado a una de las prisiones más duras y de más alta seguridad de los Estados Unidos, ADMAX, ubicada en Colorado y que alberga a criminales de alta peligrosidad y terroristas.

En este penal, los internos están totalmente aislados, en pequeñas celdas con una cama metálica. Los presos solo son sacados al patio durante una hora al día, por lo que no están permitidas las visitas de familiares. “El Chapo” dicen, pasara ahí el resto de sus días.

¿Es justo o injusto este castigo para el narcotraficante más buscado de las últimas décadas?

Por cierto…

Negocio o educación. Hace uno días apareció publicada la convocatoria para ingreso a bachillerato en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. La COMIPEMS es la encargada del proceso de selección. Como siempre, las escuelas de la UNAM y del IPN son las más demandadas y la competencia cada vez es más dura. Hay que lograr el mayor número de reactivos del examen para quedarse en la primera opción seleccionada. Ante esta situación desde hace muchos años, maestros particulares e instituciones privadas ofrecen servicios de regularización y de preparación al examen y cuyos costos van desde los ocho mil hasta los 20 mil pesos. Por supuesto no garantizan que el alumno pase la prueba. ¿No se supone que con la educación que están recibiendo en el nivel secundaria sería suficiente? Al parecer algo está fallando en el sistema educativo.



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