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COLUMNAS: Soliloquio
Samuel Mancilla
Samuel Mancilla
Amante del conocimiento y buscador de la verdad
enero 9, 2017

El humo vendido

Hoy nos damos cuenta (quizá demasiado tarde) que el presidente, los diputados, senadores y partidos políticos en general nos vendieron humo cuando para contar con el visto bueno de la sociedad, nos presentaron supuestos beneficios de la Reforma Energética; un conjunto de modificaciones a la ley que permitiría la participación de más actores, e inversionistas en el mercado de los combustibles y energéticos que supuestamente provocaría disminución de las tarifas; pero fueron modificaciones que con el paso del tiempo sólo nos perjudican.

Ahora más que nunca tenemos que asumir y cumplir con nuestra obligación como ciudadanos haciendo trabajar a los legisladores que “nos representan” en las cámaras para hacer que empleen sus artimañas y recursos para reducir el impacto negativo que trae consigo el incremento en el precio de los combustibles derivado de la liberalización de sus precios, ideando mecanismos y aplicando medidas para fortalecer la economía de las familias mexicanas. Nuestra tarea no termina yendo a votar, tenemos que vigilar a los que ganan o son designados aunque no los hayamos elegido.

Las secretarías de Hacienda y de Economía poco o nada hacen por lo que se puede apreciar para prevenir que situaciones como la que estamos viviendo repercutan de manera tan negativa en el bolsillo de las familias o en su defecto, si como se empeña el presidente en sostener, el impacto proviene del exterior, idear, diseñar e implementar acciones y medidas desde el interior, para amortiguar tales efectos e inclinar la balanza a favor de la población. Su estrategia es ir resolviendo sobre la marcha lo que se vaya presentando al día, si es que ello causa molestia o afecta a los sectores más poderosos de la sociedad.

Preocupa que si el presupuesto de egresos, paquete económico y miscelanea fiscal comienzan a elaborarse desde el mes de agosto de cada año y obviamente sabían que el 1° de enero comenzaría a aplicarse un nuevo criterio para fijar el precio de los combustibles, no hayan comenzado a trabajar simultaneamente en la prevención y/o solución del problema que ello implicaría.

Enojo e indignación es lo que provocan las palabras del presidente en su mensaje a la nación en cadena nacional con motivo del año nuevo donde además pregunta qué haríamos nosotros  (los mexicanos) ante el escenario y contexto actual, pues esa pregunta debió hacerla desde que sabía lo que se avecinaba para escuchar propuestas, ideas y soluciones de parte de todos los sectores, que de inmediato exigen su renuncia.

Los políticos le apuestan a la sorpresa, tomarnos desprevenidos para que no podamos hacer nada antes de que las cosas pasen y entonces argumentar que no había otra solución para los problemas que también a ellos “los sorprenden” y que nos quedemos con el coraje y sin hacer nada mientras ellos siguen gozando y derrochando dinero que tendría que emplearse en paliar el impacto en la economía mexicana.

Es contradictorio que aunque nuestro Himno Nacional haga referencia a un pueblo guerrero que no se deja pisotear, cuando los atropellos provienen de mexicanos desde el interior, no reaccionamos. Bloqueos de carreteras y gasolineras no harán que el gobierno actúe, mejor obliguemos a legisladores, políticos funcionarios públicos y secretarios de estado para que hagan su trabajo, trabajando para nosotros dejando de enriquecerse a costa de nuestro trabajo, en vez de andar (por orden del presidente) justificando en cada discurso el alza en el precio de la gasolina aunque nada tenga que ver con su rubro, como el de educación, y salud, sin mencionar que el ex secretario de hacienda regresó al gabinete como canciller aunque como él mismo admitió y declaró, no tiene experiencia diplomática.

 

Twitter: @InforMancilla