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COLUMNAS: La Última...
Jesús Escobar
Jesús Escobar
Conductor de espacios informativos
Febrero 13, 2017

Entre dogmas te veas

Donald Trump ha divido al mundo. Como presidente de la nación más poderosa del mundo, cualquiera de tus decisiones genera comentarios, y más cuando son del estilo fascista del magnate.

Fuimos testigos de una impresionante manifestación de cientos de miles de mujeres en varias partes del planeta, que protestaron por los insultos que han recibido, por las acciones que atentan contra sus libertades y en defensa de los derechos civiles. En Londres, una sociedad polarizada por el BREXIT se olvidó de sus rencillas locales para alzar la voz contra un mal mayor.

Esta semana comenzaron las redadas en contra de indocumentados, el miedo de nuestros paisanos está a la orden del día, como bien lo dijera Guadalupe García Reyes, los tratan como criminales. La absurda defensa del Gobierno Federal es: ¨Cuídense que no los agarren¨. CERO acción, protesta, NADA, aunque era esperado, tenemos un presidente débil, un canciller pro-gringo y partidos totalmente disociados de la realidad.

Lo que me resulta de verdad muy triste es la poca solidaridad de una sociedad que históricamente no sabe unirse, que es reflejo de su clase política, que no alcanza a ver la situación tan grave que viven millones de mexicanos, y que tarde que temprano explotara de este lado.

No es posible que no sean capaces de organizar una sola manifestación en defensa de nosotros mismos, del país. Que no alcancemos a comprender que sin menospreciar nuestros propios problemas, estamos ante una embestida que tendrá consecuencias serias.

Uno pensaría que lo importante dentro de nuestras diferencias y visiones es que ante el atropello de Trump un amplio sector del pueblo saldría a la calle para repudiarlo. Era increíble que no se hubiera hecho antes, siendo que nuestro país es el primero en la proteccionista y agresiva lista.

Ni el Presidente Peña, ni la clase política, ni la iglesia, ni los medios tenemos la autoridad moral para llamar a la unidad nacional, ¿entonces? Solo queda la sociedad, una sociedad inmadura, infantil que se ve rebasada por sus propias fillias y fobias.

Vamos por partes, me han dicho que no sirve de nada marchar porque Trump no escucha, eso es absurdo, dudo que alguien pensara que esta manifestación provocaría un cambio en Washigton, quienes esgrimen este argumento usan la falacia para minimizar, es obvio que era una protesta de solidaridad, de reclamo, de decirle al potentado de enfrente lo que el débil Y corrupto gobierno no se atreve.

Otra, ¿Quiénes son los empresarios para convocar una marcha? Yo respondería ¿Por qué no?, de cuando acá la llamada izquierda, o el sindicalismo mafioso son los únicos con ese derecho, eso es sectarismo, dogma tan cerrada como la postura de Trump. Es decepcionante que el repudio, bien ganado a un solo hombre como Claudio X Gonzales haya nublado la razón de la cargada intelectual seudo progresista. En un régimen de libertades el derecho a manifestarse es para todos y nadie puede asumirse con la exclusividad para hacerlo.

Y la que me sorprende de verdad, ¿por el hecho de marchar contra el mandatario fascista, estamos olvidando los problemas nacionales? O se anos asumimos como estúpidos que con que nos muestren una lucecita nos distraemos.

La manifestación en contra del presidente de EU, una obligación ciudadana para la defensa de una sociedad agredida, se enfrentó al oportunismo, el ego, la soberbia, históricos de este país.

En una sociedad en que las manifestaciones son de todos los días, sin que nos preguntemos quiénes las organizan ni cuáles son sus objetivos, cuestionar o descalificar la del domingo no TUVO razón de ser, porque seamos honestos lo que provoco las críticas a la manifestación de este domingo, como la de hace varios años en contra de la inseguridad, fue la participación de la clase media y alta. Hasta acomplejados salimos.

Las preocupaciones eran que estas manifestaciones se convirtieran en un movimiento a favor del gobierno de Peña Nieto. Paradójicamente, hay también a quienes les disgusta que vayan a convertirse en protestas contra éste. Al final las marchas tendrían que ser contra de Trump y lo que representa para México. Pero… a muchos les cuesta un trabajo endemoniado dejar a un lado sus diferencias políticas e ideológicas para unirse en favor de nuestro país amenazado nada menos que por el presidente de Estados Unidos

Ojo, con esto nadie duda de que México es vulnerable por sus propias debilidades principalmente la corrupción institucional, pero ¿usted cree que los millones de indocumentados que son cazados como criminales, no hubieran valido por unas horas que olvidáramos las diferencias?

Las divisiones en el interior de la convocatoria ilustran las fracturas dentro de la sociedad mexicana. La propia guerra interna que vivimos los últimos diez años por la violencia o la incapacidad de hacer valer los derechos en condiciones de igualdad y la desconfianza hacia las instituciones.